La noche de este jueves se celebró el último debate previo a las elecciones de Estados Unidos que se disputarán el próximo 3 de noviembre.

Donald Trump y Joe Biden han vuelto a confrontar sus ideas en un ambiente tenso entre ambos, conscientes de que era el último escenario público donde iban a intercambiar sus ideas políticas. Se han tratado todo tipo de temas, pero de nuevo la pandemia del coronavirus ha sido uno de los asuntos estrella.

De hecho, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido durante sus intervenciones en que habrá una vacuna contra la COVID-19 en cuestión de semanas: “Creo que habrá una vacuna dentro de semanas y será distribuida de forma muy rápida. Está lista”, ha asegurado un optimista Trump, que lucha por salir reelegido y continuar en la Casa Blanca cuatro años más.

Después de revelar esta noticia de tamaña importancia, la moderadora del debate ha interpelado a Trump sobre la vacuna y el candidato republicano ha añadido que aunque no tiene “garantías”, cree que ésta llegará “antes de acabar el año”, a pesar de que en las últimas semanas muchos científicos han aplazado la aprobación de la primera vacuna para 2021, probablemente en el primer trimestre del próximo año.

Trump no ha querido señalar a ninguna candidata a vacuna como la primera que conseguirá la aprobación necesaria: “Johnson & Johnson lo está haciendo muy bien, Moderna lo está haciendo muy bien, Pfizer lo está haciendo muy bien”, además de agregar también los proyectos en los que están trabajando compañías europeas.

El presidente estadounidense había mostrado su confianza en la precampaña de las elecciones en que la vacuna estaría antes de las elecciones del 3N, pero finalmente parece claro que no será así.

Joe Biden no es tan optimista

El optimismo de Trump contrasta con lo pronunciado por el candidato demócrata, Joe Biden, que se ha centrado más en la situación del país provocada por la COVID-19 que en hacer vaticinios sobre la llegada de la vacuna.

Biden ha acusado a Trump de no asumir “responsabilidad” por el impacto de la pandemia en Estados Unidos, nación más golpeada por el coronavirus. “Cualquiera que sea responsable por tantas muertes no debería permanecer como presidente”.

“Estamos a punto de entrar en un invierno oscuro y él no tiene un plan claro. Trump dice que la gente está aprendiendo a vivir con esto. Increíble. Estamos muriendo con esto”, ha denunciado Biden. Rápidamente Donald Trump ha replicado que “para nada” será un invierno “oscuro” y ha insistido en que el país no puede permitirse el cierre de la nación.

La pandemia del coronavirus ha centrado una vez más la campaña de las elecciones a la presidencia de Estados Unidos.

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