El Paso, en Texas (Estados Unidos), es una de las ciudades donde más cantidad de contagios se están produciendo en todo el país americano. La cantidad de casos ha crecido un 242% en los últimos dos meses y, además, comienzan a notarse la fuerte presión hospitalaria y la acumulación de cadáveres en las morgues locales.

“El Paso es el reflejo del aumento de casos en Estados Unidos”, recoge el New York Times.

En la ciudad, cercana a la frontera con México, residen unas 680.000 personas. Actualmente, de las 61.964 personas hospitalizadas en todo el país, un 1,7%, 1.076, pertenecen a El Paso. Un porcentaje verdaderamente grande teniendo en cuenta la ínfima proporción de población comparada con la del resto del país.

Los pacientes con coronavirus suponen más de la mitad de todas las hospitalizaciones en el condado de El Paso. Tanto es así que solo quedan 46 camas en las Unidades de Cuidados Intensivos de una región que ha sufrido 77.977 infecciones y 876 decesos por coronavirus desde el comienzo de la pandemia. La situación en Texas no es mucho mejor, ya que recientemente se convirtió en el primer estado en superar el millón de contagiados. Los fallecidos son más de 20.000.

Morgues móviles y presos trabajando

La gran cantidad de fallecimientos ha desbordado los servicios funerarios del condado. Tanto es así que se han solicitado 10 morgues móviles para poder guardar los cadáveres antes de entregarlos a las familias. Las instalaciones, consistentes en remolques refrigerados, se han instalado en el exterior de la oficina del forense de El Paso, que ha practicado 150 autopsias en la última semana.

Tanto es el desbordo que la administración se ha visto obligada a buscar personal para realizar estos trabajos. El trabajo ha sido ofrecido de forma voluntaria a reclusos por delitos menores internos en las cárceles locales. Su función es trasladar los restos mortales a las morgues móviles y cobran dos dólares por hora trabajada.

“Si no hay personal, nadie que ayude, y hay voluntarios, aunque sean presos, no tenemos otra opción”, explica el juez del condado Ricardo Samaniego a KFOXTV.

Sin medidas

La situación epidemiológica en El Paso necesita, según los expertos y trabajadores sanitarios del condado, una solución urgente. “Si no se toman medidas ya, el sistema de salud no podrá soportar la afluencia de enfermos”, pronostica Lizette Torres, enfermera del Centro Médico Del Sol, en El Paso.

Recientemente el propio Juez Samaniego emitió una orden el pasado 29 de octubre para clausurar los establecimientos comerciales no esenciales. Sin embargo, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, y un grupo de propietarios de restaurante demandaron al juez y consiguieron tumbar la medida.

“Es desafortunado que Paxton trate de regodearse en lugar de venir aquí a caminar entre cadáveres por las morgues móviles”, lamenta Samaniego.

Mientras tanto, el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, ha impedido desde el inicio de la pandemia la aplicación de medidas más fuertes en algunas ciudades como Houston. “No tendremos un nuevo confinamiento en el estado de Texas”, ha sentenciado Abbott.

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