La Divina Pastora es la tercera advocación mariana más importante en el mundo, solo superada por la Virgen de Guadalupe y la Virgen de Fátima. Y este 14 de enero se celebra su fiesta en el pueblo de Santa Rosa, en el estado Lara, Venezuela. ¿Qué mejor manera de recordarla que brindándole una oración?

Es la patrona de Barquisimeto y cada año millones de feligreses se congregan para rendirle un homenaje. Su veneración comenzó en el año 1736, cuando el párroco de Santa Rosa encargó a un famoso escultor una estatua de la Inmaculada Concepción. Pero en su lugar recibió la imagen de la Divina Pastora, cuya devolución fue requerida. Sin embargo, se dice que aunque lo intentaron fue imposible levantar el cajón donde habían colocado la imagen, por lo que entendieron el mensaje como algo divino.

Otra anécdota interesante de la Divina Pastora es que tras el terremoto de 1812 el templo donde se veneraba fue destruido, pero su imagen quedó milagrosamente intacta.

Como una consolidación a la devoción mariana, en 1855 se desató en Venezuela una terrible epidemia de cólera que no encontraba fin. Los pobladores de la ciudad de Barquisimeto decidieron sacar una procesión a la virgen dejando en sus manos su mayor preocupación. Como un milagro de la Divina Pastora a partir de ese mismo día cesó la epidemia.

A diferencia de otras procesiones marianas, la Divina Pastora sale de su santuario y se lleva en procesión por las principales calles de Barquisimeto hasta llegar a la Catedral de Barquisimeto. Luego, desde el 14 de enero y hasta el Domingo de Ramos (antes de la Semana Santa), la virgen recorre más de 40 templos del estado Lara y finaliza en su hogar en Santa Rosa.

Cada año la Divina Pastora luce un vestido lujoso y especial donado por familias o congregaciones. Sin embargo, este 2021 llevará puesto el mismo que usó en el 2000 en lo que será la Primera Peregrinación Virtual.

Oración a la Divina Pastora

Oh Divina Pastora de almas,

Madre de los bienaventurados

Tú que siempre te has preocupado por nosotros,

Tú que eres nuestra salvación,

que nos has cobijado y cuidado con maternal protección,

que nos has dado fuerza y valor en los malos momentos,

en las tristezas, pesares y desalientos,

no dejes de darnos tu ayuda y llénanos de paz y tranquilidad.

Madre amorosa que con cariño y comprensión

nos das esperanza en nuestra aflicción,

sigue estando con nosotros,

concédenos siempre tu ayuda, amparo y atención.

María madre amorosa y mediadora nuestra

Virgen pura, tú que lo puedes todo:

intercede por nosotros ante Jesucristo tu Hijo,

el Buen Pastor,

para que no conceda los favores que ahora

pedimos con fe y humildad de corazón:

María, Divina Pastora,

que tus manos de Madre guíen y orienten nuestros pasos

en el difícil camino de la vida,

condúcenos con tu inmensa ternura y misericordia,

haznos fieles al seguimiento de tu Hijo,

fieles discípulos como tú, Madre amada,

que siempre has guiado a las almas a su encuentro.

Danos fortaleza en nuestros cansancios y miserias,

y auxilio en nuestros problemas y necesidades,

libéranos del mal y del enemigo que podamos encontrarnos,

y haz que aborrezcamos la envidia y el odio.

Divina Pastora, Virgen santa,

que con tu ayuda podamos vivir

con fe, esperanza y amor,

que arda en nuestros corazones la virtud de la caridad con nuestros hermanos los hombres.

Amén.

Luego de decir esta oración a la Divina Pastora se debe rezar la Salve y tres Avemarías. Es importante decir la oración y los rezos durante tres días seguidos.

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