Las puertas del templo de Santa Rosa en Barquisimeto (estado Lara) están cerradas, sus alrededores están casi vacíos. Pero los devotos de la patrona de Barquisimeto, Divina Pastora,  levantaron pequeños altares en sus hogares para rendirle honor a la Divina Pastora en este día atípico, tanto para Venezuela como para el Mundo.

“Hace un año, para nosotros el COVID-19 era algo lejano. Incluso se anunciaba que no tenía posibilidades de supervivencia en un país como el de nosotros. ¡Cuán equivocados estábamos! Dos meses después, Venezuela entró en cuarentena luego de detectarse los primeros contagios. Hoy el COVID-19 va dejando entre nosotros una estela de muerte y tristeza en nuestra patria”, expresó monseñor Víctor Hugo Basabé.

Monseñor Víctor Hugo Basabe pidió a las autoridades sanitarias del país a entender como un acto de misericordia hablar con la verdad al país. Asimismo, pidió a los ciudadanos orar para que la pandemia llegue a su fin y por el personal de salud que está en la primera línea de batalla.

“Muchas personas nos han criticado por haber decidido no realizarla en este fecha y posponerla a la espera de mejores condiciones sanitarias. Quiero que sepan, que si algún sentimiento nos movió a tomar a tomar tan difícil decisión, no fue otro que el mirar con misericordia a este pueblo y evitar una tragedia mayor, sabiendo que se trata de un virus que se contrae por el contacto personal y por el cual se deben evitar multitudinarias aglomeraciones”, dijo.

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