La dimisión del enviado especial de Estados Unidos a Haití agravó este jueves la polémica sobre la gestión de la crisis fronteriza de la Casa Blanca, que evitó responder a las críticas sobre sus deportaciones masivas de migrantes haitianos.

Daniel Foote, que ejercía desde julio pasado como encargado especial de Haití en el Departamento de Estado, circuló este jueves entre los medios una carta en la que anunciaba su dimisión inmediata, en protesta por el “trato inhumano” del Gobierno estadounidense a los migrantes haitianos.

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